Me dirigí a la oficina de Mauro para charlar con él.Entré a la fuerza porque el desgraciado le dijo a la secretaria que no quería ver a nadie.
—La aparecida ¿Dónde estuviste?.
—¡Ese no es tu asunto! Vine a recordarte que no puedes tomar decisiones sin mi aprobación ni la de Hugo olvida las absurdas ideas que tienes
—Fue una gran jugada convertir a Hugo en tu socio capitalista, pero eso no te salvará, mi amor.
—En menos de un mes acabaré el proyecto y no tendré que volver a verte, se acabaran n