Daniela
Me encuentro recostada plácidamente en los brazos de mi hermoso esposo. Estamos agotados porque fue muy complicado lograr que Ángel se duerma. El pequeño ha estado muy inquieto durante el día y no ha dejado de llorar.
—Caprichosita se acerca el mes de septiembre.
Reí fuerte —¿Qué ocurre en ese mes?
Él deja varios besos en mi cuello provocando mi risa.— Pequeña mentirosa
—No tengo idea, amor.
—Daniela de verdad
—Claro que lo sé tonto ¿Qué quieres de regalo?—Le pregunté mientras me gire