Mundo ficciónIniciar sesiónLlegue a mi apartamento hecha una ola de rabia e ira. Busque por toda la casa a Natalia para contarle lo que me había exigido el imbécil de Mat, pero no había ni un solo rastro de ella. Puse a cargar mi celular, que se había quedado sin batería. Cuando por fin se prendió vi que me había enviado un mensaje que decía que no volvía a casa. Cuando llegara íbamos a tener que tener una charla sobre qué fue lo que le paso en la noche.







