Samantha recordó a su Ares, le fue imposible no hacerlo y su sonrisa fue notada por las mujeres que estaban con ella. Recordar ese aliento sobre su piel logró hacer que cada palmo de su cuerpo se erizara, una cosquilla se apoderó de su vientre pero salió del trance en el momento que Liah sacudió la mano frente a sus ojos.
_ Madre mía al parecer has tenido un orgasmo con el pensamiento _ dijo Lulú pícaramente _ pero qué sonrisa la que has esbozado en ese bello rostro, ¿Qué tanto pensabas cariño?