Capítulo 8.
Vicenzo.
Ellie...
Mi dulce y preciosa Ellie.
Ella es hermosa.
Es un pétalo de rosa al que no quiero lastimar.
Quiero darle todo y darle esa tranquilidad que nadie más ha logrado darle en toda su vida.
Quiero que ella sea mi todo y que ella piense lo mismo sobre mí.
La acaricié con lentitud y afecto, concentrándome en la maravillosa sensación que me provocaba rozar mis dedos a lo largo de su piel. La vi sonreír mientras se deshacía por completo y entonces, fue cerrando los ojos hasta caer en un