Una luna rechazada. Capítulo 10: Nueva experiencia
Alanna.
Desperté porque los rayos del sol se colaron por la ventana. Restregué mis ojos poco a poco y me di cuenta de que no estaba en casa.
Las paredes eran de una madera oscura, había una televisión colgada frente a la cama y un armario en la esquina. Me levanté para estirar mis músculos.
Una puerta extra tenía el letrero «prohibido el paso» y ya Dorian me había explicado que no entrara o me iría muy mal, cosa que me dio escalofríos. Él seguía siendo un extraño, pero no me había hecho ningún