Doy pasos seguros sobre el abismo que se abre delante de mí, tu mano me sostiene y es lo único que necesito para sentirme confiada de no caer.
Atenea
Son más de las nueve de la noche, dudo que Dominic vaya a venir, lo más probable es que se haya dado cuenta de lo difícil que es penetrar en su propio departamento, habiendo redoblado la seguridad. Desde hace una hora que estoy lista para meterme a la cama, por lo que sin más remedio lo hago y tomo la almohada de él para abrazarla y llevarla a mi