Dakota
Mis ojos se abren lentamente con pereza, porque después de los cinco asaltos que tuvimos, mis energías se han reducido. Se puede decir que no he dormido casi nada.
Miro la hora en el reloj que está en la mesa de noche, y marca las 4 am. Sé que no debería hacer esto, pero es mi oportunidad perfecta para escapar, sé que cuando se despierte, el querrá que volvamos a gemir como dos lobos en pleno apareo.
De querer, claro que quiero estar con él, pero no puedo enamorarme más allá, es hor