Lara abre los ojos, aún aturdida por el sueño, y mira a James. Al verlo, se levanta rápidamente y lo abraza.
— Qué bueno que estás bien. Tenía tanto miedo por ti —dice, con los brazos alrededor de su cuello.
James no esperaba este gesto cariñoso, y eso calienta su corazón. Levanta su rostro y le da un beso tranquilo y gentil. Con los labios aún juntos, dice:
— Te amo.
Escuchar esas palabras de la boca de James hace que las lágrimas corran por el rostro de Lara. Nunca esperó escuchar esa palabra