Lucas estaciona el automóvil frente a la casa de Camila y baja del vehículo, mientras Marina dice que no es necesario y ya abre la puerta para salir.
— Mis pies me están matando, y quiero quitarme pronto estas sandalias y este vestido que me está apretando. Ustedes pueden quedarse un rato más aquí, sé que están ansiosos por tener un momento a solas, pero yo voy a entrar. Siéntanse cómodos. — Marina dice saliendo del coche.
Lucas mira a Camila, lleva la mano a su rostro y acaricia. Él sonríe, y