Stefan
Siento que mi padre me va a volver loco. No puedo creer que realmente haya planeado toda esta trampa, y en su propio cumpleaños.
Todo para hacerme caer en las garras de su capricho absurdo de matrimonio.
No veo a Lizzie muy convencida, a pesar de que acaba de decir que aceptará. Ha estado callada demasiado tiempo desde que me puse de pie y le di la espalda.
—Entonces… saldremos y les diremos que sí —comento luego de tanto silencio.
—No —dice poniéndose de pie de un brinco.
—¿Cómo qué no?