Stefan
No sé si esto es un mal chiste del destino, o si realmente existe la suerte como dijo Lizzie, pero es que el hecho de que se haya encontrado con Joanne de la nada, en el lugar donde trabaja (y del cual no tenía idea), tiene que ser una jodida mala broma.
Es que, de todas las personas, de todas las veterinarias en Newark, e incluso las horas; que todo eso convergiese para que se topasen, es tan improbable como el hecho de que yo me case de verdad.
A penas me llamó para advertirme tomé u