Capitulo XX. Invitado no deseado.
Maye Ruíz.
Despierto y todo me parece irreal. Estoy de nuevo en el hospital con una vía en mi brazo, con otro golpe en la cabeza causado por el bruto del hombre que me taqleo ¿Era necesaria tanta agresión hacia un ser indefenso como yo?
No sabía que el lisiado había contratado a alguien para que custodiará la salida y detuviera de cualquier forma posible a quien intentara salir sin autorización. El muy infeliz ejerció tanta fuerza al detenerme, lanzando mi cuerpo al piso con tanta brusquedad q