Capítulo 22
Santiago
Armando y yo, anduvimos trabajando en la obra de su edificio y allá me encontré con uno de mis amigos, con el director de la agencia de modelos a la que quería ingresar a tomar clases los fines de semana, mi amada Alicia y siguiendo un poco a mi corazón, tomé la decisión de hacer algo por la mujer que amaba, se lo debía.
–Hola, Ángel, no me digas que trabajas aquí. Sé que no es el ramo al que te dedicas.
–Hola, Santiago. Supongo que tú eres el encargado de la obra de este e