Capitulo 12.
No puedo creer que esta mujer sea tan despreciable es la única compañera con la que no me he llevado bien, ya que siempre anda diciendo que yo me he robado, todas sus propinas que culpa tengo yo que los clientes deseen dármelas a mí que a ella.
Me pongo de rodillas y comienzo a recoger lo que se encuentra tirado en el suelo para lavarlos de nuevo, al menos no eran todos, porque si no de acá no salgo, tengo que terminar rápido porque, si llego tarde a casa, me dejan afuera y me toca dormir en el