—¿Que haces con mi móvil?— Oliver se acerca y se lo quita
—hey no seas malo, solo conteste la llamada para ayudarte, ya que estabas ocupado
—¡No Salem! No vuelvas a hacerlo— regaña a su hermana —¿Quién carajos era?— empieza a revisar el móvil y ve que es el número de Aurora, así que la desesperación lo impacienta
—supongo que era tu novia, creo que se llamaba Aurora, sí, así me dijo y te mando al infierno
—¡No! ¡Carajo! Es tu culpa— la señala y empieza a llamar a Aurora, pero le cae a buzón