Capítulo 173
—¿Sabes qué? No importa lo hermoso que sea el paisaje, ¡tú eres mil veces más hermosa! —dijo Brandon con alegría.
Cuando el reloj de su muñeca empezó a sonar, lanzó el paracaídas. Sus cuerpos se balancearon ligeramente mientras él se dirigía hacia el campo de trigo dorado.
Después de aterrizar en el sendero que bordeaba el campo de trigo, Camila sintió que ya quería terminar la aventura y preguntó:
—¿Ya terminamos?
—¿Lo hacemos de nuevo? —preguntó Brandon.
—¡No, no! —Camila