Capítulo 271
—Olvídalo. Dejemos que nos acompañe —intervino Verónica con un gesto—. Y que se mantenga alejado de nosotras. Será nuestro mayordomo cuando vayamos de compras.
—¿Qué? Soy demasiado guapo para ser solo un mayordomo —dijo Edwin.
—¡Oh, por favor! —Hada le lanzó una mirada furtiva—. ¿Crees que eres una estrella de cine o algo así?
—Cariño... —Edwin se llevó la mano al pecho y sollozó con una expresión de agravio—. Apuesto a que ya no me amas.
Los labios de Camila se crisparon