Katerin se quedó sorprendida, es cómo si le hubiera caído un balde de agua fría.
—¿Señora Ferrero, está usted bien? ¿Que tiene señora, no me asuste?— hablo angustiante la enfermera haciendo aterrizar a Katerin.
—yo... Estoy bien— al decir eso Katerin, la enfermera respira.
—que alivio señora Ferrero, ¿me permite por favor hacerle una revisión?— pregunta la enfermera amablemente
—si, ¿te puedo pedir un favor?— Katerin pasa saliva
—el que usted quiera señora Ferrero
—sera que yo puedo utilizar