CAPÍTULO 118: PERSECUCIÓN.
CAPÍTULO 118: PERSECUCIÓN.
—¡Los llamaste! ¡Me traicionaste! —Inesa gritó, con los ojos llenos de furia.
Rodrik apretó los labios sin sentir culpa. Había llamado al oficial de la policía después de que ella le diera la dirección. Aunque fuera su hija y le doliera saber que era inestable mentalmente, no podía permitir que siguiera haciendo daño.
—No, no soy un traidor, Inesa. Lo hice porque te amo. Hija, estás fuera de control.
La furia explotó dentro de ella, quien sin poder evitarlo presionó e