Mundo ficciónIniciar sesiónNo podía ver, mi vista está nublada por la cantidad de lágrimas en mis ojos aun asi senti una sombra delante de mí.
Haz ido muy lejos señor saint -esa era la voz de mi esposo- y abrace más a mi dulce guardia.
No he hecho nada, solo deseaba saludarla -aquel sujeto habló con esa voz tan desagradable que s







