Camila salió de la habitación del hotel con unos cuantos golpes en la cara, llorando con fuerza mientras escuchaba como Santiago le maldecía una y otra vez a sus espaldas. Sabía que tenía que apresurarse rápidamente si no quería que él terminará alcanzandola. Había recibido bastantes golpes en el estómago, específicamente en el área de su vientre y estaba realmente aterrada porque no sabía a qué magnitud esos golpes podrían afectarle en su embarazo.
Sabía que necesitaba escapar inmediatamente de