Mundo de ficçãoIniciar sessãoKarim Al-Rashid llegó a México en un vuelo directo desde Dubai que aterrizó a las seis de la mañana del jueves, trayendo consigo maletas de cuero italiano y una propuesta de negocios que había pasado los últimos tres meses refinando con el tipo de meticulosidad que solo venía de haber construido fortuna desde cero y no querer desperdiciarla en proyectos mal planifi







