Como era fin de semana, decidimos pasarlo juntos.
—¿A dónde quieres ir? —preguntó Vincent mientras yo estaba recostada con la cabeza en sus piernas en el sofá.
—A ningún lado por ahora… solo quiero quedarme así contigo —dije suavemente.
Entonces sonó el timbre.
Me levanté y fui a abrir la puerta.
Joy y Miriam estaban allí, sonriendo.
—Juliet, te hemos estado llamando por la celebración que nos prometiste, ¡pero no contestas! Miriam dijo que mejor viniéramos a tu casa —anunció Joy.
Entraron ante