CAPÍTULO 24
Noah parecía estar esperando el momento en que Ava saliera de su habitación, porque apenas puso un pie en el pasillo, él apareció llamando su atención:
–Señorita Morelos, ¿tiene unos minutos? Hay algo de lo que quiero hablarle.
–Buenos días señor, está bien, ¿vamos a la cocina?, podemos hablar frente a una taza de café, lo necesito para iniciar el día.
–Sí claro, vamos.
Descendieron las escaleras en silencio, Noah no tenía idea de qué podría decir