Capítulo 96: Las amenazas cada vez más constantes.
Ivonne Petrova
Nikolay y yo terminamos dándonos un merecido baño juntos, sonreí y me estremecí cuando sentí sus manos enjabonar mi espalda y luego sus labios besar mi nuca, es una sensación inexplicable, te llena en partes igual de deseo, gozo, amor y ternura, me encantaba tener estos baños junto a mi amado esposo. Luego de eso nos levantamos y bajamos en dirección al patio, me sorprendí cuando vi a Aleric en el patio viendo a los pequeños jugar, creo que aún seguía recordándolos cómo lo que un