Sus manos se dirigieron a mi polera y la sacó por encima de mi cuello, dejándome solo con el sostén, buscando mis ojos para desabrochar el mismo y dejar mis senos expuestos a él, sonreí tímidamente, nunca tuve senos grandes y pues ahora se me habían rellenado un poco más, supuse que con el embarazo.
— Eres perfecta. — susurró y con un solo movimiento me dejó caer delicadamente a la cama y él era quien se subía encima de mí quitando su camisa, no sé en qué momento solo había quedado con su bóxe