Capítulo 22: En una trampa.
—Nikolay, veo que tienes razón en decir que a esta muchacha no le da miedo enfrentarse ni con el mismísimo diablo con tal de conseguir sus objetivos. Sé lo cabrón que puede llegar a ser Antoine cuando se trata de romper las órdenes encomendadas. —agregó nuevamente.
—Es una pequeña guerrera. —mencionó provocando que mis mejillas se enrojecieran, pero producto de la poca iluminación de la casa nadie se percató de ello, cosa que agradecí—. Ahora vamos, necesito sacarme esta bala ya, antes de que