Nyla se quedó quieta, percibiendo un aura peligrosa en Damon que la hacía querer huir por puro instinto.
—Tío Damon, está muy oscuro aquí y no es apropiado que estemos solos. Voy a regresar a la casa —dijo ella, dando la vuelta para irse.
Sin embargo, al dar unos pocos pasos, escuchó pisadas a su espalda. Presa del pánico, intentó acelerar el ritmo, pero tropezó y dio un traspié.
Perdió el equilibrio, pero una mano firme la sujetó por la cintura y la jaló hacia atrás justo a tiempo.
Nyla cay