POV de NINA
El viento de la sierra de Madrid soplaba con una violencia helada, agitando las ramas de los encinos que rodeaban la finca "La Escondida". No era una mansión ostentosa como la de los Vargas en la capital; era una propiedad de caza, rústica, aislada y rodeada de muros de piedra alta. El lugar perfecto para esconder un pecado, o para retener a una niña de cuatro años como si fuera un activo financiero.
—Están ahí —susurró Rosalía a mi lado. Estaba agachada entre los arbustos, tembland