POV de JOSE
Tras la llegada de Nina, Theo y Mateo a la villa el día anterior, el ambiente en casa se había transformado en un hogar vibrante, donde el sonido de las risas, el crujir de los pasos sobre los suelos de madera y el repiqueteo constante de los pinceles de Mateo llenaban cada rincón de una energía entrañable.
Aquel anochecer teníamos programada la cena íntima que habíamos planeado con semanas de antelación: un encuentro sin artificios ni protocolos, diseñado exclusivamente para celebr