POV: de Jose
El eco de los aplausos del simposio nacional aún resonaba vagamente en mi memoria cuando, a la mañana siguiente, me desperté en la habitación de invitados de la casa de Nina y Theo. La luz del sol de noviembre se filtraba a través de las rendijas de las contraventanas de madera, proyectando finas líneas doradas sobre el suelo de parqué. Me quedé unos segundos inmóvil en la cama, escuchando el silencio matutino de la gran ciudad, un silencio que ya no me resultaba ajeno ni amenazant