POV de NINA
El penúltimo viernes de abril, tras cerrar la consulta antes de lo habitual, decidí pasar por una pastelería tradicional cerca del barrio de Salamanca para comprar los dulces favoritos de Jose y Mateo. Al entrar en casa, el sonido de risas ahogadas provenía del estudio improvisado que habíamos habilitado en la segunda planta. Subí las escaleras con sigilo, empujando ligeramente la puerta blanca para asomarme sin interrumpir.
Jose y Mateo estaban sentados frente a frente en sendos ta