POV de NINA
Las luces de los tubos fluorescentes del techo parpadeaban con una frialdad blanca que se reflejaba sobre el suelo de linóleo manchado de rojo. Jamando el reloj digital las once de la noche.
—¡Vite! ¡Vite! L'hémorragie est pulmonaire! —el grito del cirujano francés de guardia resonaba mientras las enfermeras cortaban lo que quedaba del esmoquin negro de Jose.
Yo estaba de pie en un rincón de la habitación, con mis manos temblorosas ya enfundadas en guantes de látex estériles. La gab