Capítulo Veintiuno: Asunto Resuelto
Nathan estaba listo a la una.
Había pasado la mañana repasando exactamente lo que iba a decir, no porque necesitara ensayarlo, sino porque quería que quedara limpio. Sin espacio para malentendidos, sin cabos sueltos que la prensa pudiera tirar después. Los resultados del ADN eran claros. La declaración era sencilla.
Iba a entrar en esa sala a las dos en punto, decir lo que tenía que decir, responder unas cuantas preguntas y salir. Treinta minutos como máximo.