Después de enfermarme, mi temperamento empeoró muchísimo. Mi actitud hacia Yulia y Alejandro se tornó más áspera.
En el último examen, aunque enfermé y mi rendimiento bajó un poco, aún superé con eso a Yulia. Me alegré; al menos en los estudios la superaba.
Cuando levanté la vista, me encontré con su mirada de odio. Luego, una sonrisa maliciosa se dibujó en sus labios. Al principio no entendí con claridad qué significaba.
Poco después de que saliera con algunos compañeros, se esparció el rumor d