Capítulo 46. El fuego que creí extinto.
Matthew Anderson.
Ver a Stephanie ahí, desnuda frente a mí, hizo que el fuego que creí extinto se avivara. Las brasas me quemaron en el minuto en que abrió la puerta envuelta solo en una toalla y cuando esta se cayó al suelo, debía tenerla.
No solo me invadió la lujuria, sino que también la rabia y los celos. Enzo se cogió a Stephanie toda la noche como una puta y ella lo disfrutó. En veinte años que estuvo conmigo, nunca la escuché disfrutar así.
Me siento traicionado y decepcionado, porque, a