Bastián se va en su auto, el nunca falta a su palabra, ni siquiera por una diosa como lo es Elizabeth.
Elizabeth se queda parada con lágrimas en sus ojos, ella piensa en su horrible destino, en lo que le espera al lado de esos hombres, ella sabe que Bastián no es el hombre que ama, pero al menos es una persona joven y hombre muy apuesto, su rostro es de dioses de época romana, si Poseidón, hades y Zeus tienen un rostro hermoso seria como el de Bastián.
Simón se queda mirándola y le pide que s