Mundo ficciónIniciar sesiónEra Max... aquel maldito llegó a salvarme de morir ahogado con alcohol y con mi propio vómito en mi tina. Me acompañó, me cuidó y hasta preparó de comer porque mi cuerpo pedía a gritos un poco de combustible para cobrar fuerzas y seguir matándome.
Cuando se le escapó que ella se casaría, la resignación con la que había dado por hecho que tenía que aceptar que todo terminó, despareció







