Cap. 34 Nuevas maldades
Lana observaba a la señorita Lessan con enfado y Narel para no incomodar más le dijo a su pequeña.
—Vamos, Lana.
—Papi, ven con nosotras.
Jason se vio en un aprieto y se disculpó con Tania que lo miró sorprendido.
—Lo siento, debo ir con mi familia.
Tania se quedó boca abierta y volvió a casa molesta y se topó con Lorna.
—Lorna, querida.
—Tania Lessan, es bueno verte.
—Parece que no muy bueno, ¿qué pasó con tu hijo?
—¿Con Jason?
—Está diferente.
—Ahora es padre, querida, y aunque nos tomó de sor