Mundo ficciónIniciar sesiónThe sad and unhappy childhood, made under extreme poverty, the abandonment of the father, the sudden death of the mother and due to the criticisms made by schoolmates for being an orphan boy and lacking in affection made him grow up and even in his adolescence to make wrong friendships, following tortuous paths until he became the biggest criminal in the state where he was born. Similarly, years spent in prison, inside that filthy and cold cell made him rethink his values, profoundly changing his way of looking at life. When he left there, he decided to completely change his reality and started to dream about the possibility of finding someone special who could live by his side and help him to know the happiness he never had the chance to experience before.
Leer másVictoria
Mudarte a una nueva ciudad para todos, o al menos, la gran mayoría de personas siempre será un completo dolor de cabeza, y en mi caso, yo siempre he sido la nueva porque mi madre no puede mantener las piernas cerradas y el corazón frío, pero eso es algo que contaré más tarde.
Como siempre soy la nueva, amigos no es una palabra que esté en mi vocabulario, solo idiotas que se meten debajo de mi falda dos veces por semana, bueno, tal vez no soy tan diferente a mi madre después de todo. Ahora mismo vamos en camino en nuestra vieja camioneta hacia la casa de su nuevo prometido, al cual no he visto nunca en mi vida, tampoco me tomé el tiempo de buscar en línea acerca de nuestro “nuevo hogar” ya que no pasaremos mucho tiempo aquí, de eso estoy segura.
—Victoria, ¿podrías dejar de fumar en el auto? Llegaremos oliendo a humo —escuchar la voz de mi madre hace que me quiera meter el cigarro por el trasero, aún encendido.
—No es nada diferente a lo que huele tu estúpido auto.
—No estaría mal que dejaras esa actitud. No quiero que llegues de esa manera a conocer a Andrew —contesta mirándome por el retrovisor. Yo hago lo mismo mientras continúo fumándome mi cigarro.
Esta vez mi querida madre decidió que todo sería diferente, que seriamos nosotras las que nos mudáramos a casa de su nueva conquista, para “intentar” no tener que huir por alguna deuda de azar o algo así a una nueva estúpida ciudad. Siempre es todo de la misma manera, siempre estamos de aquí para allá, siempre me siento como una nómada, desconocida, sin identidad, sin propósito.
Después de un tiempo decido contestarle.
—Tu auto te está pidiendo gasolina y justo allí hay una estación —ella comprueba lo que le digo, y nos detenemos en la gasolinera.
Ambas nos bajamos de la camioneta e inmediatamente noto algo extraño; este no es un sitio remoto, hay autos finos y un ambiente elegante. Esto es algo diferente a todas las cajas gris en las que hemos vivido.
—Apaga el maldito cigarro —tal vez por mi evidente concentración hago lo que mi madre me pide, lanzándolo al suelo y arrastrándolo por el suelo con mi bota, esas que mi madre odia que me coloque.
—¿Ya estamos llegando? —pregunto.
—Ya hemos llegado, estamos a las afueras.
Al escuchar eso de la manera más veloz que he notado desde que tengo memoria, mi estado de ánimo mejora descomunalmente. Comienzo por pensar que sí debí investigar sobre el lugar al que iba, antes de llegar a él, puesto que tal vez mi camisa vieja y holgada con mis shorts ciclistas, mis botas y un cabello sin lavar de tres días no sea lo más apropiado para este lugar; todo él grita lujo y no puedo evitar sentirme ligeramente mal vestida.
Me quedo inspeccionando el lugar hasta que una camioneta negra con ventanillas blindadas capta mi atención. De ella se baja un hombre alto y delgado del asiento del conductor, cierra la puerta del auto, y se dirige a la parte de atrás donde le abre la puerta a alguien más, un hombre extremadamente fuerte y robusto y ambos se adentra en la estación. Pero lo que realmente me llama la atención de ambos es su inmensa altura, sus brazos fuertes y los muchos tatuajes que tiene en estos que a simple vista parecen ser extraños y sin un significado aparente. Él más delgado parece verme y le dice algo al más robusto quien también me mira y puedo jurar cómo sus enormes ojos se abren de par en par en cuanto lo hace, lo que me pone realmente nerviosa así que dejo de mirarlos a ambos. Mi madre termina su tarea y ambas volvemos al auto, mientras este arranca vuelvo a observar a los dos hombres que siguen sin dejar de verme hasta que los pierdo de vista. Mientras mamá sigue conduciendo yo no puedo evitar pensar en aquel hombre, tenía una mirada profunda, era como si me conociera, o peor, como si hubiera visto un fantasma; realmente fue escalofriante, pero a la vez, se sintió intimidante, de una forma en que la desearía saber quién es aquel hombre.
El auto se detiene frente a una casa pequeña de dos plantas con un porche en madera, de hecho, todas las casas del vecindario son muy parecidas, casi de inmediato, quien probablemente sea Andrew sale de adentro con una ancha sonrisa mientras alza su mano al aire en un gesto de saludo. Todo el buen humor que pude haber tenido desaparece porque como era de esperarse, volvimos a otra caja gris ya que vivimos del lado pobre del pueblo.
Mi madre sale del auto a lo que Andrew corre hacia ella y le plata un beso que prefiero no ver, luego de un par de segundos, abren el maletero y el hombre grita por alguien y una chica de mi edad, sale a recibir las maletas.
—No puede ser… —maldigo en voz alta.
Lo último que esperaba era que tuviera una hija de mi edad, no es que la chica me haya hecho algo, es solo que bueno… tendré que escuchar sus estupideces cada tanto, dormir en la misma habitación y frenarla cuando me llame hermana.
Tomo mi bolso de mano y salgo del auto, subiendo los lentes hacia la coronilla de mi cabeza.
—¡Vaya! ¡que linda eres! Debes ser Victoria. Es un gusto, me llamo Andrew.
Me quedo en silencio mientras observo por encima de su hombro a la que muy probablemente sea su hija venir hasta nosotras.
—No me dijiste que tenía hijos —le hablo a mi madre.
—¡Victoria! —chilla en respuesta.
—Soy Andy, Andrea de hecho, pero todos me dicen Andy —se presenta la chica.
Es muy poco parecida a su padre, es un poco baja, de piel trigueña, con ondas en su cabello negro, algunas pecas y una particular forma de vestir. ¿Quién carajos utiliza overoles?
—Para mí eres Andrea —le contesto.
Sé que me estoy comportando como una niña de tres años, pero no puedo evitarlo, yo solo quiero, yo solo quiero que todo esto acabe y volver a donde sea, menos aquí.
—¿Podrían dejarme un minuto a solas con Victoria? Entramos en un segundo.
Andrew asiente, toma a su hija del brazo y ambos entran a la casa.
—¡No me vas a arruinar esto también! ¡quítate los malditos lentes, sé jodidamente amable y sonríe por una m*****a buena vez! —mi madre me toma tan fuerte del brazo que creo que me lo va a quebrar.
—¿Y si no qué, Amber? —ella ríe para mi sorpresa.
—Pues vas a conocer a la escoria de tu padre, como lo llamas siempre y créeme, si te desagradó esta bonita casa familiar, al ver el lugar donde él vive querrás suicidarte. No me va a temblar la mano esta vez para echarte de la casa —me suelta el brazo y se adentra a la casa.
Intento respirar profundo, abro y cierro mis puños, contengo las lágrimas de enojo y entro a la casa.
Al estar adentro, noto que es muy cómoda y que de hecho es mucho más grande que el apartamento donde vivíamos. Hay una sala de estar con un televisor y un sofá con mantas y cojines, un poco más hacia el fondo se puede ver un comedor y junto a la puerta de entrada esta la escalera al lado del pasillo que muy probablemente te dirige a la cocina.
—Perdón por lo de antes, es un gusto Andrew y Andy, gracias por dejarnos venir.
—Es tu casa ahora, Victoria. Sé que todo esto es nuevo para ti, es nuevo para todos, es la primera vez que salgo con una chica un poco más joven, pero me ayuda mucho que Andy esté de acuerdo, estoy segura de que tu madre también apreciaría lo mismo —me contesta Andrew
—No estoy en desacuerdo —me apresuro a contestar—, solo estoy… cansada —miento.
No quiero una conversación de ese tipo en este momento.
—Sí, fue un viaje largo. Ayúdala a subir las maletas, Andy.
La susodicha toma mi maleta y me pide que la siga, así lo hago hasta llegar a la segunda plata donde hay un pasillo pequeño con cuatro puertas.
—Bueno, la última puerta es la habitación de Amber y mi padre, la que sigue es la mía, del otro lado está el baño, hay uno solo y esta es la tuya, junto a la escalera.
—¿Tengo habitación para mí sola?
—Sí, era de huéspedes —me contesta ligeramente nerviosa, lo que me demuestra que es un poco tímida—, estaba muy desordenada, pero papá prefirió que tuvieras tu propia habitación —finaliza mientras abre la puerta—. Papá compró sabanas purpuras, pensó que te gustaría, el papel tapiz es un poco costoso, pero podemos cambiarlo si quieres, la cama no es muy grande, pero es cómoda, como sea, cuando estés lista puedes bajar a cenar. Mi padre hizo una “comida especial”
—Por supuesto —contesto
The sad and unhappy childhood, made under extreme poverty, the abandonment of the father, the sudden death of the mother and due to the criticisms made by schoolmates for being an orphan boy and lacking in affection made him grow up and even in his adolescence to make wrong friendships , following tortuous paths until he became the biggest criminal in the state where he was born.Similarly, years spent in prison, inside that filthy and cold cell made him rethink his values, profoundly changing his way of looking at life. When he left there, he decided to completely change his reality and started to dream about the possibility of finding someone special who could live by his side and help him to know the happiness he never had the chance to experience before.His new existence was based on a lot of work and planning for better days, always in the late afternoon he used to take his car of refinement and go. He usually went somewhere where he can reflect on what he most w
Nine Fingers attitude in refusing to collaborate with the authorities and handing over the friend Red Skull and his cronies caused enormous indignation to the Civil and Federal Military Command who decided to order an unexpected attack on the criminal faction, as they concluded that he disrespected the agreement that existed between them when challenging them.Thus, when they least expected it, a huge number of police invaded the perimeter dominated by the drug dealer and began to exchange shots at the perpetrators who guarded the place, leading Nine Fingers to call other allies who came to his aid immediately. However, despite having been in a number considered they could not contain the more than three hundred police officers who used large caliber weapons in the action that took a very long time to complete. The two friends were still talking at that time.Discussing what means would be used for The Red Skull and his cronies to flee from Brazil to Paraguay wit
The invasion of the main Federal Police agency in the capital by a gang composed of more than twenty duly armed men that resulted in the kidnapping of those responsible for the direction of the sectors destined to combat the narcotics and narcotics trafficking.As well as the general directorship of that body. federal government and in the death of several agents who tried to prevent the action of the miscreants, the biggest carnage that has never been seen until today in the Northern Region of Brazil began.Everything happened in a few minutes and the success of the criminal operation was because Leandro, the bandit infiltrated in the PF at the behest of Red Skull, facilitated the location of the victims within the agency and provided accurate data of how many agents would be present at the time of the invasion. Ten federal police officers died in the confrontation.And their directors were forcibly driven to the crime territory under the command of
If, on the one hand, Delegate Angelina Flores lost her sleep because of the enormous challenge that would come two days ahead of her, The Red Skull hoped that moment would be shortened, because she wanted to look deep in the eyes of the one she wanted to defeat and then do with her all the evil that he dreamed of practicing with a woman, in front of all his followers.He had already won the title of wickedness due to the atrocities practiced against his enemies, but never against a woman. His evil mind urged him to possess her in the most terrible way Violating her with the use of acts of sodomy and savagery that would make her cry out in pain and despair at the perplexed looks of those who were there.Without a doubt, what was being reserved for the fearless PF Delegate. If she lost the battle and was captured still alive, it was something never imagined by healthy minds.The better her death would be than having to face such martyrdom at the hands of her aggress
Último capítulo