Allí, parada viendo cómo el hombre que ama disfruta una cena romántica con otra mujer, Sofía pudo sentir cómo se detuvo el tiempo y el corazón se comenzó a destrozar lentamente, lo que hacía que el dolor fuera aún peor.
Maggi, al verla allí inmóvil, le pregunta:_¿Quieres que vaya contigo a enfrentarlo?_
Pero Sofía la miró con sus ojos empañados por las lágrimas que salían y le dijo:
No, no vale la pena hacer un espectáculo.
Salió del lugar mientras Maggi iba detrás de ella. Se paró frente a la