Sharon exhaló un suspiro de alivio. Afortunadamente, él no le estaba regalando esto, pero después de pensarlo desde otra perspectiva, ¿por qué este hombre estaba haciendo un espectáculo de algo tan insignificante?
“El vestido si es para ti porque te queda bien. No tienes que devolvérmelo". Igual sería inútil incluso si ella se lo devolviera, ya que él no lo usaría y tampoco tendría otra mujer a quien pudiera dárselo.
Sharon agitó la mano repetidamente y dijo: "No lo quiero". Ella no asistía co