En medio de sus sueños, Sirius sintió que su madre había regresado. Él hizo lo posible por recordar su aspecto, pero en su mente solo había una imagen borrosa de ella.
Su subconsciente le decía que era su madre. Él la abrazó con fuerza y se acercó a ella. Él quería el amor y la calidez de ella. “Mami, no te vayas... No me abandones...”.
Él ya no quería ser un niño sin madre...
Las lágrimas se deslizaron por las comisuras de los ojos de Quincy cuando vio que Sirius la llamaba su madre cua