Pero todo eso ya no tenía sentido.
Dereck. Un hijo. Un futuro juntos.
Nada de eso pasaría jamás.
Pronto serían dos desconocidos con un papel que cerraba lo que nunca debió romperse.
Isabella sacudió ligeramente la cabeza, obligándose a dejar de pensar en él. En su voz, en sus ojos, en lo que nunca d