Viaje sin retorno.
Apenas asomaban los primeros rayos del Sol cuando Rachel bajaba las escaleras, estaba ansiosa por emprender el viaje a Italia para conversar con una de las chicas del video. Como todavía nadie había salido de sus habitaciones fue a la cocina, allí entre Isabella y otra empleada preparaban el desayuno, así que se sentó con ellas a conversar y a tomar café.
—No se han levantado los niños, llegaran tarde —dijo Rachel preocupada.
—Tranquila mi niña, todavía no es su hora.
Cuando el reloj marcaba la