Mundo ficciónIniciar sesiónIntenté volver a separarme pero el motero no me dejo, apretó mis caderas y bajó sus manos hasta mi trasero dónde lo estrujó a su gusto. Cuando su lengua rozo la mía decidí que podía olvidar el hecho de qué había comprado una mansión sin consultármelo por ahora.
Tenía otras prioridades en mente en estos momentos y no estaba dispuesta a volver a interrumpir los mejores besos que me han dado en toda