Mundo ficciónIniciar sesiónCon pesar decidí retrasar mi desayuno y salí de la misma manera en la que lo había hecho el motero. Por pura inercia camine hacía la oficina de mi padre, pero nada, estaba vacía. Después fui al patio, no sé para que, no había nadie ahí. Decidí regresar dentro, los moteros evitaban el contacto visual conmigo y eso solo incremento mi desconfianza.
Paseando por los pasillos me detuve de improvisto y me di un golpe en la