Mundo de ficçãoIniciar sessãoUn rato después, tras disfrutar de un prolongado y reparador baño de agua tibia, Marcella comenzó a serenarse. Se vistió con un pijama de seda sumamente suave y se acomodó en el diván de su dormitorio. Aquella habitación había sido remodelada por Dante para hacerla mucho más espaciosa y complacer las exigencias de Marcella; era un espacio confortable que guardaba un enorme parecido con sus estancias en la residencia Jacob. Al meno







