Mundo de ficçãoIniciar sessãoSin preámbulos, Deny se plantó ante el escritorio donde estaba Dante, fulminándolo con una mirada cargada de desprecio.
—¡¿Pero qué demonios has hecho, Dante?! —exigió saber Deny, arrastrando las palabras con una contundencia que exigía una respuesta inmediata. El reclamo vino acompañado de un fuerte golpe sobre la mesa—. Por culpa de tus estupideces, varios de nuestros inversionistas se han retirado. El Gr







